Una cita
Esta mañana he tenido una cita.
Ella ha llegado tarde porque, según me ha dicho, era difícil encontrar aparcamiento.
Estaba muy guapa.
Hemos tomado café y charlado de mil cosas. Después me ha cogido del brazo y hemos paseado hasta su coche.
Hacía frio.
Aprovechando unos rayos de sol se ha detenido y me ha besado en los labios.
Me he asustado un poco: no me lo esperaba.
Pero cuando hemos llegado junto a su coche he sido yo quien ha tomado la iniciativa y la he besado con pasión y ternura mientras la sujetaba por la cintura.
Cuando se ha marchado me he quedado triste y melancólico.
Estaba triste porque no la volvería a ver más hasta esta noche o hasta mañana; aún no lo sé.


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